Decían los viejos de Zanatepec
que en el principio
la luna y el sol
lucharon todo el día y una noche
y desde esa primea vez
todos tomaron partido y ayudaron
según el sexo de cada quien.
Así
cuando la luna se enojó
y en su furia amenazó con comerse al sol
a la hora de la lucha
todos los hombres
unos con flautas
otros con tambores de madera
y otros con ollas de barro
o simplemente con manos y boca
hicieron todo el ruido posible
para animar al sol y venciera a la luna
de lo contrario
Zanatepec se iba a quedar sin hombres
y el día sin sol.
Igual pasó cuando la furia
Fue del sol y la lucha nocturna.
Entonces
las mujeres –todas-
se sintieron obligadas ayudar a la luna con cantos
Eso sí
antes de hacerlo
algunas tomaron precauciones.
Así las embarazadas
vistieron todas de rojo para que en la lucha
el sol no mutilará a los seres en sus entrañas.
Procuraron también permanecer en el interior
cantando por el triunfo de la luna
y evitaron en su encierro mirar al cielo
como era obligación de las demás
De haberlo hecho
sus hijos hubieran nacido
con nubes en los ojos.
Las que todavía eran muy pequeñas
antes de llevarlas al patio
les amarraron alrededor de la cabeza
un listón igualmente rojo
para que de las grandes
no perdieran el juicio o el habla.
Esto es lo que en Zanatpec se hizo
cuando pelearon el sol y la luna
la primera vez
Y esto lo que los padres enseñan a sus hijos
que hagan cuando hay pleito celeste.
