- Con el acompañamiento de un artista local, 30 niñas y niños participaron en un taller de pintura y en la elaboración de un mural comunitario que celebra la identidad de La Ventosa, su entorno natural y su vínculo con la energía renovable.
La Ventosa, Oaxaca, agosto de 2026.- El verano es un momento de pausa, ideal para que la niñez explore y descubra nuevas formas de expresarse. Con este propósito Cox, empresa especializada en soluciones de agua y energía, impulsó una actividad artística que permitió a niñas y niños de La Ventosa explorar su creatividad mientras reconocían los elementos que dan identidad a su comunidad.
Por unos días, el Centro Integral y del Adulto Mayor de La Ventosa se transformó en un espacio de aprendizaje y expresión artística. Ahí, 30 niñas y niños de entre 6 y 15 años participaron en un taller de pintura donde experimentaron con colores, formas y técnicas, encontrando nuevas maneras de expresar sus ideas y perspectivas sobre el lugar donde viven.

La actividad fue el primer paso de un proyecto más grande; días después, las y los participantes volvieron a reunirse en el mismo lugar para poner en práctica lo aprendido y participar en la creación de un mural exterior.
“Este mural refleja la identidad de La Ventosa, su gente y la visión de futuro que construyen día a día. En él también están presentes la energía eólica y los aerogeneradores, símbolos de un desarrollo más sostenible para las nuevas generaciones. En Cox creemos que impulsar estos espacios permite que niñas y niños reconozcan y expresen, a través del arte, lo que hace única a su comunidad”, comentó Ana Cecilia Fuentes del equipo de Gestión de Activos de Cox México.
Con pinceles en mano, los asistentes fueron incorporando sus propios trazos a una obra pensada para contar parte de la historia de La Ventosa. El mural reúne elementos relacionados con su gente y su entorno, entre los que destacan los aerogeneradores, presentes en el paisaje de la región y capaces de transformar la fuerza del viento en energía renovable.

De esta manera, el mural conecta la mirada de las nuevas generaciones con uno de los elementos característicos de la región: el viento como recurso para generar energía limpia. Los colores y las formas de la obra representan no solo el paisaje que las niñas y los niños reconocen, sino también una visión de futuro vinculada con el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.
“Una de las cosas más bonitas de este proyecto fue ver cómo una sola idea se convirtió en una obra colectiva. Cada niña y niño aportó algo diferente, y juntos lograron darle forma a una gran pieza de arte”, mencionó Porfirio Trujillo, artista local, quien guio las actividades.
A lo largo de la jornada, las y los participantes trabajaron en conjunto para integrar sus ideas en una misma obra. Así, cada pincelada se sumó a un proyecto compartido que les permitió experimentar con el arte mientras contribuían a transformar un espacio comunitario.
El mural permanecerá como un recordatorio de lo que surge cuando las personas participan, colaboran y trabajan juntas por un objetivo común. Para Cox representa una oportunidad para seguir acercando a las nuevas generaciones a iniciativas relacionadas con el arte, la comunidad y la construcción de un futuro más sostenible.
