La propuesta impulsa los pagos digitales y no modifica los impuestos vigentes ni las facultades del SAT.
La redacción
El gobierno de Claudia Sheinbaum propuso al Congreso de la Unión la
Ley de Economía Digital como parte del Paquete Económico 2027.
La Ley no contempla que el SAT cobre un impuesto por realizar o recibir pagos digitales, de acuerdo con el documento de la propuesta.
La iniciativa busca impulsar los pagos digitales y electrónicos, ampliar la inclusión financiera y facilitar la contratación remota de servicios financieros.
También plantea promover la formalización y el acceso al crédito para las micro, pequeñas y medianas empresas.
Durante una reunión con diputados de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, señaló que la propuesta no modifica las disposiciones que actualmente regulan la relación entre el SAT, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y las instituciones financieras.
Si la iniciativa es aprobada y entra en vigor, los comercios o prestadores de servicios no deberán aplicar cargos atribuidos a supuestos impuestos por recibir pagos digitales.
La medida contempla operaciones con tarjetas de débito y crédito, tanto físicas como virtuales, además de transferencias de fondos y domiciliaciones.
También incluye pagos mediante aplicaciones móviles como Apple Pay y Google Pay, así como códigos QR, dispositivos NFC y otras plataformas digitales.
La propuesta regula el uso de estos medios para realizar operaciones financieras, pero no modifica los impuestos que correspondan a la compra o venta de determinados bienes y servicios.
Es decir, una operación digital puede generar impuestos, pero estos corresponden a la actividad realizada y no al medio utilizado para pagar.
En las regiones fronterizas norte y sur, la tasa es de 8%. También está el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que puede aplicarse mediante cuotas específicas o porcentajes.
El IEPS se aplica, entre otros productos, a las gasolinas, refrescos, jugos, alimentos con alta densidad calórica y cigarros.
En estos casos, el impuesto corresponde a la operación o al producto sujeto al gravamen, no al uso de una tarjeta, una transferencia, un código QR u otra herramienta de pago digital.
Ahora bien, la iniciativa tampoco plantea cambios en las facultades fiscales del SAT.
Sin embargo, los pagos digitales dejan registros dentro del sistema financiero que pueden formar parte de los procesos de fiscalización.
La propuesta también contempla que puedan abrirse cuentas sin necesidad de estar inscrito en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), mediante el uso de la CURP biométrica y el Expediente Digital Ciudadano, incluso sin acudir a una sucursal bancaria.
En una auditoría, los movimientos registrados en una cuenta pueden formar parte de la información revisada por la autoridad.
En ese escenario, el contribuyente tendría que acreditar el origen de los recursos recibidos y explicar cuándo y por qué obtuvo determinados depósitos.
La propuesta de ley será analizada, discutida y votada en el pleno de la Cámara de Diputados la próxima semana.
