“¿Por qué nos hacen tragar agua con mierda?”: reclaman a Lemus

La crisis del agua en Guadalajara provocó reclamos contra Pablo Lemus y una megamarcha ciudadana para exigir soluciones.

La redacción

La crisis de agua en Guadalajara pasó de las denuncias vecinales a los reclamos directos contra el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus.

Estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), lo confrontaron por el suministro de agua sucia y maloliente que llega a los hogares desde hace meses.

“¡Fuera Pablo Lemus!”, gritaron los universitarios, quienes cuestionaron al mandatario por la calidad del agua que reciben las familias.

“¿Por qué tiene a la ciudadanía tragando agua con mierda?”, le reclamaron.

La confrontación ocurrió el pasado jueves en medio de una creciente indignación por un problema que se reporta desde 2025 y que se agravó durante 2026.

En distintas colonias, los habitantes han denunciado agua amarilla, roja o negra, con lodo, sedimentos y un fuerte olor a drenaje.

Durante una entrevista con el periodista Salvador Camarena para Radio ITESO, Lemus bromeó sobre el olor del agua que también llega a su residencia oficial, Casa Jalisco.

“Yo recibo agua igual que la que reciben todos. En Casa Jalisco me llegó agua no apestosa, hedionda”, declaró.

Después, conversó con los estudiantes y les prometió realizar un foro para explicar técnicamente la situación.

Lemus reconoció la crisis por la calidad del agua y anunció medidas para atenderla a corto y mediano plazo.

Entre las acciones planteadas está suspender la extracción de agua de la presa Las Pintas y del antiguo sistema de Chapala.

La reducción del suministro obligará a aplicar cortes programados en determinadas zonas durante los próximos seis meses, mediante los llamados tandeos.

Las medidas también incluyen pipas gratuitas, vales para garrafones e instalaciones de plantas potabilizadoras móviles en espacios públicos.

A mediano plazo, el gobierno estatal plantea acelerar la ampliación de la planta potabilizadora de Miravalle y la construcción de nueva infraestructura para mejorar el abastecimiento.

El problema tiene varios factores detrás. Entre ellos están las redes de tuberías antiguas, algunas de las cuales datan de la década de 1950, las condiciones de las plantas potabilizadoras y la contaminación de las fuentes de abastecimiento.

Cerca del 60% del agua de Guadalajara proviene del lago de Chapala, alimentado por el río Lerma, que también enfrenta problemas de contaminación. A esto se suman denuncias sobre descargas industriales irregulares y aguas residuales a cielo abierto.

Pero la preocupación no se limita al color y al olor. Vecinos y estudios de la Universidad de Guadalajara (UDG) han señalado la presencia de bacterias coliformes, heces fecales y metales pesados, además de reportes de problemas dermatológicos y gastrointestinales.

También se han expuesto dificultades para pacientes renales que requieren hemodiálisis.

Sin embargo, en julio pasado, el secretario de Salud de Jalisco, Héctor Raúl Pérez Gómez, y el comisionado para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado, José Antonio Muñoz Serrano, aseguraron que había reportes de agua con color, olor o sedimentos en 200 de las más de 2.000 colonias de la zona metropolitana.

En ese momento, ambos funcionarios descartaron un incremento atípico de enfermedades gastrointestinales o conjuntivitis asociado al agua.

Mientras tanto, habitantes, investigadores independientes, académicos y periodistas locales han buscado documentar los posibles contaminantes.

La molestia también tiene un componente económico: muchas familias siguen pagando el servicio al Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), aunque no pueden utilizar el líquido con normalidad ni siquiera para lavar su ropa.

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el problema se atenderá mediante la colaboración entre el Gobierno federal y el de Jalisco.

Lemus explicó que el estado asumiría los gastos para construir el Acueducto Sustituto Chapala-Guadalajara, mientras que la Federación se encargaría de lo correspondiente a la presa El Zapotillo, una obra que todavía opera de manera parcial.

Sin embargo, el acueducto sustituto no es una propuesta nueva. La obra ya había sido contemplada y después rechazada durante el gobierno de Enrique Alfaro, quien estuvo al frente de Jalisco entre 2018 y 2024.

Y finalmente, las inconformes se manifestaron este domingo 11 de octubre, con una megamarcha convocada por ciudadanos y organizaciones civiles para exigir agua limpia y soluciones a la crisis.

La movilización partió de la glorieta de La Minerva rumbo a Casa Jalisco, en una jornada que se sumó a las protestas acumuladas durante los últimos meses.

Aunque distintas fuerzas políticas contrarias a Movimiento Ciudadano han aprovechado el descontento para presionar al gobierno estatal, los vecinos han insistido en que el problema no debe utilizarse con fines partidistas.

Su exigencia es que las autoridades garanticen agua segura, informen qué contaminantes están presentes y expliquen cómo resolverán una crisis que afecta la vida cotidiana de miles de familias.

El saldo de la megamarcha es de 39 detenidos y 59 personas heridas, el Gobierno de Jalisco adjudica la violencia a “grupo de choque”.

Previo Articulo

Hitler Mussolini gana elecciones en Perú

Siguiente Articulo

Secuestra a un Chihuahua y exige anillos de oro para devolverlo

Escribe un comentario

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *