El Gobierno restringe la circulación en varias ciudades y activa apoyo económico para cerca de 3 mil comercios afectados.
La redacción
Francia impuso toques de queda en varias zonas del país tras una ola de saqueos, enfrentamientos con la policía y ataques a edificios públicos.
Además, el Gobierno anunció apoyo económico para los cerca de 3 mil comercios afectados.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, presentó las medidas después de una reunión de crisis por los disturbios registrados al margen de las manifestaciones del 17 de octubre contra el encarecimiento de la vida y el deterioro de los servicios de educación y salud.
En el norte del país, Lille, Douai, Wattignies y Denain tendrán restricciones de circulación de las 20:00 a las 06:00 horas locales.
En París, el toque de queda se aplicará desde las 23:00 hasta las 6:00 en la plaza de la República y el sector de Les Halles, donde se concentraron buena parte de los saqueos durante el fin de semana.
Lecornu defendió estas restricciones localizadas como una alternativa al estado de emergencia, aunque no descartó recurrir a esa medida si la situación lo requiere.
En el frente económico, anunció que los trabajadores de los comercios afectados podrán acogerse desde hoy martes a un esquema de paro parcial, con cobertura del 100% por parte del Estado.
El objetivo, explicó, es evitar que los daños materiales también provoquen pérdidas de empleo.
Pero la crisis ya tuvo repercusiones en los mercados financieros.
Este lunes, el índice bursátil parisino CAC-40 cayó 1.5% al ecuador de la sesión, mientras que la diferencia entre el rendimiento de los bonos franceses a 10 años y el bono alemán de referencia aumentó hasta los 144 puntos base.
La tensión llega en un momento complicado para el Gobierno, con las elecciones presidenciales previstas en seis meses.
Además de un proyecto presupuestario que enfrenta dificultades para avanzar en una Asamblea Nacional dividida en tres bloques: izquierda, centroderecha macronista y ultraderecha.
Durante su comparecencia, Lecornu acusó a sectores de la ultraizquierda de intentar desestabilizar el país de cara a las elecciones.
Según afirmó, los servicios secretos advierten de movimientos que buscarían generar desorden hasta la jornada electoral.
El primer ministro también respaldó la actuación de las fuerzas de seguridad y anunció una respuesta penal contra los responsables de los saqueos.
En el área de París, 200 investigadores revisan imágenes de videovigilancia para identificar a los sospechosos, y el Gobierno pidió la colaboración ciudadana.
Hasta este lunes, 2 mil 331 personas permanecían bajo custodia policial por los disturbios, de acuerdo con el Ministerio de Justicia.
El 70% eran mayores de edad y la Fiscalía solicitaba prisión preventiva en más del 80% de los casos.
Lecornu calificó como un “milagro” que no hubiera víctimas mortales durante los disturbios y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en París y otras ciudades francesas.
