Lo que de niño vimos, el camino a la escuela, la música de Agustín Lara. Que escuchamos mientras íbamos a la escuela; son tantos útiles.
Más que un cuaderno Teotihuacán echo taco en la bolsa del pantalón. Sin uniforme. Descalzo tal vez. Eran 8 de la mañana. Casi no había bardas en aquel Juchitán de los años 50. Menos en Cheguigo. Había cercas de ramas, lienzos cubiertos de bejucos. Se podía acortar caminos pasando patios de vecinos. Y estos atajos se volvieron de tanto andarlos en caminos tradicionales. Eso sí! Respetando lo ajeno. Saludándose en los encuentros. Como en la novela de Juan Rulfo: ” nos separamos en el lugar llamado Los Encuentros”.
Es así que llegó a mi memoria la figura de mi tío Nicanor Luna. Que hoy enterramos en el panteón de Cheguigo. Este Sábado de Gloria.
Él era hijo de un hombrón de oficio matancero, llamado Felipe Luna – Lipe Che’yaánque -. Así le llamaban. Andaba por lo regular a caballo. Su esposa Áurea Jiménez- hermana de mi abuelo Antonio Jiménez. Hermano de ambos de aquel líder petrolero famoso de Minatitlán: Apolinar Jiménez – Ta’ Puli Xiita-. Por los años 50.
Felipe Luna y Áurea Jiménez procrearon 12 hijos. Entre ellos Ché Luna, Javier, Maximino, Felipe, Teodosio- aquel que fuera novio por muchos años de mi tía Criseria, sólo que no se casaron -. Entre las mujeres Jacinta Luna, la que compite en belleza en la fiesta d Mayo con María Luisa Musalém. Era una competencia reñida. Ya que las dos doncellas eran muy bellas. Siendo coronada Jacinta Luna la reina de Las Fiestas Titulares. Ella sería la esposa del Gral. Heliodoro Charis Castro. Madre de Lugarda Charis Luna.
Serafina Luna sería la esposa del maestro Luis Pineda. Hombre brillante en espíritu. Gran orador, Diputado Federal, siendo muy joven. Y Profr. nuestro en la Secundaria, que impartía geografía, aquel que nos decía: ” Chin chin quien no traiga la tarea mañana”. Ellos padres de la maestra Gudelia, Silvia Pineda…
También Áurea Luna, mamá Armando Luna.
Mi tío Nica Luna Jiménez se casa en Cheguigo con Na’ Fina Ráa’yu – Josefina Villalobos – una mujer blanca y muy hermosa -. Como el tío. La familia Luna Jiménez fueron mujeres y hombres hermosos. Está la anécdota que en una reunión en la casa del poeta Nazario Chacón, llegó la hermana de la actriz Elsa Aguirre; Al ver a Ché Luna, sintió la natural atracción por él.
Maximiano, Jacinta, Felipe y Mary Cruz fueron sus hijos. Viven, a excepción del Dr. Felipe Luna quien falleciera de “Un Paro” hace años en la CDMX, en su cuarto del hotel durante una convención de médicos. Tengo tan viva su imagen, su camisa azul añil y su corbata. Fue enterrado en Tijuana. Ahí vivía con su familia.
Los recuerdos pues, se trastocan en sonidos, imágenes. Que de niño vemos, oímos. Es así que recuerdo a mi tío Nica trabajando siempre, junto con su cuchillero en hacer tasajos, convertir el trozo de lomo en hilos. Colgarlos en mecate secándolos al sol. Y su esposa vender carne en el mercado. Ese fue el oficio de ambos toda la vida. Así pudieron mandar a sus hijos a estudiar .Hacerlos profesionistas.
Viene al caso la verdad de toda la vida: ” Hechos son amores. Y no buenas razones”.
