Es el segundo día de la Semana Santa, y se recuerda que Jesús molesto porque los judíos cambiaban “monedas griegas y romanas por monedas judías”. Éstos sentados en mesas y la gente los conocía con el nombre de ” Cambistas”. Y Jesús además los llamaba fariseos. Están también los vendedores de palomas, como los que vendían y compraban animales. Pudiendo éstos ser sacrificados ahí mismo.
Ese lunes Jesús molestó llegó al templo de Jerusalén. Y sin más tiró las mesas de los Cambistas, ” cayendo las monedas al suelo”. En ese momento expresa el libro de Isaías: ” Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones “.Y mientras tiraba todo siguió diciendo, de acuerdo al libro de Jeremías: ” Pero ustedes han hecho de ella una cueva de ladrones”.
Este acto da pie la decisión de los judíos aprehenderlo y condenarlo a ser crucificado.
La noche de ese día va a la casa de su amigo Lázaro. Lo invitaron a cenar y mientras Marta servía, él y Lázaro sentados en la mesa. Cuando María – la otra hermana de Lázaro -. De repente ella toma un frasco de una libra de aceite de perfume de nardo: auténtico y muy caro y ungió los pies de Jesús. Y la otra parte a su cabello. Fue entonces cuando Judas Iscariote, molestó replicó diciendo: Ha…! Cuántos pobres les daríamos de comer con el costo de ese aceite…! Ese aceite mínimo! Cuesta 300 denarios.
Entonces Jesús le responde: Déjala que haga lo que tiene que hacer. Lo que ella ha hecho es ungirme de aceite, adelantándose a mi sepulcro. Y además, los pobres siempre los tendrán: ” Pero a mí no siempre me tenéis.”
Esta acción es un gran ejemplo de rebeldía. Cuando alguien no está de acuerdo con lo que se hace, de acuerdo a la Tradición, de acuerdo con las costumbres. Hay que pegar el grito al cielo, hay que salir a la calle. Hay que decir enojado! “mi casa la han convertido en una cueva de ladrones”. Una casa que ni siquiera ustedes o sus parientes construyeron.
Juchitecos, es tiempo de reflexión. Es tiempo de cambiar. Cambiémos!
