Poema “Mendigo”

Lo vi perderse en la distancia

caminaba con pasos lentos y cansados
llevaba a cuestas una inevitable joroba
y en mente cúmulo de conocimientos
recogidos en la universidad de la vida.
Los que lo veían transitar, decían:
pobre viejo hijo de la misericordia
incansable peregrino de la mendicidad
Dios te guarde mientras vivas.
Aquellas palabras hirieron su indigente alma
haciéndolo llorar de dolor y tristeza
para luego convertirse en resignación.
Los que lo conocieron tiempo atrás,
cuentan que fue un gran hombre
crió y educó a sus hijos
que hoy lo condenan por viejo.
Por eso su destino es mendigar
hasta encontrar un rincón donde descansar,
dormir, para no despertar jamás.

 

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