Se dice que ” la educación se mama en casa”. Aquellas mesas rectangulares propias para una familia que come ha cierta hora. Qué imagen tan bella es la mesa repleta de una familia de tradición que comen juntos. O no comen hasta que papá llegue. La madre es la que contiene a los hijos que quieren ya empezar a comer. Ella los limita diciéndoles: ” comeremos cuando llegue tu papá.
En esa mesa rectangular el papá es quien se sienta en la cabecera. Y nadie más puede hacerlo. Si él no está su lugar queda vacío. Y la familia come, y mientras come, nadie debe hablar con la boca llena. No se habla de asuntos que nada tiene que ver con la armonía, la unidad, la cordialidad. Es el momento de platicar cómo nos fue en la escuela. Las pequeñas ocurrencias del día, el hecho chusco en lo que tuvimos que ver. En fin, temas para hacer ameno el momento de la comida: nada de discusiones. O levantarse atender una llamada. Para esto es tajante la respuesta para quien llama: ” estamos comiendo o estoy comiendo”. Y otra cosa importante que nos dijeron en casa: no se hacen visitas a la hora de la comida.
No faltó la expresión: Por favor me puedes pasar la sal?…Me puedes por favor pasar el cesto de tortilla? O cuando se tosía sin querer, ” perdón” – decía la persona aludida -. Y al terminar la comida, cada uno decía: ” gracias a Dios mamá, gracias a Dios papá. Buen provecho.” Y la respuesta de ella o de él a sus hijos invariable: ” gracias a Dios m’ijo.”
Este es el respeto en la familia, que inicia con el respeto mutuo de la pareja. Ambos trabajadores, entre ellos sólo el cariño, la confianza y la obligación de cada quien. No había maltrato, palabras injuriosas. No había humillación. Y si algo había que aclarar, se hacía entre los dos con discreción, y lejos del oído u ojos de los hijos.
Era una tradición que cada elemento de la pareja, aprendió de sus padres. Era una educación ” que mamaron en su casa”. Y si ella abandonaba la casa. Su madre misma la devolvía al día siguiente, porque fue su decisión casarse ahí.
Hoy, si el chico llega con una bici que no es suya. Los padres consienten el hecho. Si van en un vehículo, el padre ante sus hijos tira la botella vacía en la calle. Los hijos se levantan tarde y preguntan la hora y agregan ” qué hay d comer”.
El oficio del padre él hijo debe aprenderlo. La muchachita ayudar a su madre, lavar su ropa. Hacer su desayuno…
Es un gran aprendizaje para los hijos. Si se les enseña: ” ganar el pan con el sudor de su frente.”
