Hasán – Remembranzas al amanecer

En árabe, Hasán es hermoso, así hasania es hermosura. Y sucedió un día que un hombre cercano al sultán- diremos que su brazo derecho-, tuvo un hijo. Y éste conforme iba creciendo su hermosura a la par también. Cuando un día el padre decidió salir con su hijo, los que los vieron caminar, esperaron sentados para volver a ver a Hasán, otra vez. Así ” recrear sus ojos en la hermosura del joven”. Debo decirles que el padre buscó para su hijo un maestro sabio que educara a su hijo. Con lo necesario para hacer de él un joven preparado en la diversidad del saber humano.

Teniendo él 15 años cuando de repente su padre cayó enfermo. Y de gravedad, es así que en su lecho agonizante le pide a su hijo traer papel y pluma. Que él le iba dictar 5 consejos, que de tomarlos en cuenta podía servirle en la vida:
“No hay nada en este mundo con que contar podamos…Vive, pues, para ti y no confíes en nadie…”
“Que no te portes mal con nadie para que la suerte contigo se muestre afable, porque la fortuna de este mundo está un día contigo y otra con tu enemigo y todos los bienes de esta vida no son sino un préstamo que hay que devolver en su día.”
Y mi tercer consejo: “es que fijes atención en tus propios defectos y no en los defectos de los demás.”
“Y mi recomendación la cuarta: es que te abstengas del vino, porque el vino es la madre de todos los vicios y el disolvente de todo buen juicio…”
“Del vino yo me aparto y del que bebe…Pues hace olvidar al hombre el camino que solo ha de salvarlo.”
Y por último Hasán hijo mío: “que cuides tu dinero y tus bienes y ellos a ti te cuidarán…No derroches y malgastes para que no te veas hecho un mendigo y al más vil de los estados reducidos. Ahorra pues tu dinero y ten por seguro que no hay mejor bálsamo para las llagas de este mundo.”
Y finalmente el padre agrega en su agonía refranes y ejemplos de vida para cada recomendación. Como “el pez por su boca muere”, o cuando alguien que trae dinero, todos se le acercan y lo acompañan. En cambio: “Cuando el dinero se va, se van también los amigos…Muchos amigos para gastar su ayuda me prestaron, pero al verme sin blanca a ayudarme se negaron.”
Hasán oyó y escribió

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