El Porrazo


Nuestra región, siempre ha sido muy famosa en el ejercicio del porrazo, disciplina que, en ocasiones, se ha practicado como pasa tiempo, en otras como defensa personal, acción muy positiva por la destreza y fuerza que le imprimen las personas diestras en el arte del dominio físico.

A los habitantes del Istmo zapoteca, siempre se les ha reconocido por su habilidad y astucia en las contiendas a mano limpia, les basta la agilidad de manos como la de sus piernas en los lances propios de la lucha cuerpo a cuerpo.

Muchos años atrás, según los investigadores, nos dicen que se practicaba el porrazo, en la forma siguiente: Los rivales a semejanza de los JUDOKAS japoneses, portaban únicamente un ceñidor hecho de tela fuerte y de vivos colores, a la vez, esto les servía de taparrabo; los contendientes se ponían frente a frente, tomándose del mencionado ceñidor para entablar entre ellos un tremendo forcejeo movimiento, que inclusive les provocaba el descontrol, momento que aprovechaba el más concentrado, quien recurría a todas sus fuerzas y argucias para levantar en vilo al contrario, pasándolo por todo lo alto de su cabeza, azotándolo en el suelo; las acciones continuaban siempre y cuando así lo requerían los contendientes.

Al transcurrir el tiempo, todo fue cambiando, los rivales se enfrentan con los pantalones y camisas puestos; el agarre de manos se realiza ahora en el cinturón.

Se practicó mucho y aún sigue en vigencia, otro tipo de defensa personal muy parecido al SABAT, deporte que en la actualidad hacen de él, competencias en los rines, basándose en n reglamente propio, los contendientes usan guantes a la vez lanzan patadas.

En el Istmo se pelea a mano limpia combinando esto con patadas y zancadillas. Esta defensa se asemeja al pancracio practicado en Grecia, una mezcla de lucha libre con el pugilato, deporte que se consideró muy duro en aquella época, al grado de que Tucidides, Píndaro y Filipo II, lo calificaron como la mejor de las disciplinas por su variedad y exigencias.

En la región del Istmo zapoteca, destacaron muchos exponentes, entre ellos anotamos a Ta Tinu Chiñas, Tilu Mangua, Conrrado de Gyves, (Che conrra), Luis Magín Pineda y Roberto Martínez Aquino (Betu Ché), entre otros.

Este deporte combina la fuerza de león y la astucia del zorro.

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