El Marquesote, indispensable en los rituales zapotecas.

Santo Domingo Tehuantepec, Oax.- Gran parte de los rituales que aún se preservan en el istmo de Tehuantepec están llenos de color y sincretismo, pero también de otros detalles, como olores y sabores de ciertos elementos que son primordiales al momento de cumplir las tradiciones.


Tal es el caso del marquesote, uno de los panes más tradicionales de la región istmeña y que guarda un profundo significado de unión y compromiso social.
Hecho a base de huevo y harina de arroz, el marquesote se elabora en callejas que después se cortan en ‘Largos’ que en conjunto con el pan de queso y el chocolate, forman la ofrenda conocida como ‘Bebida’ o ‘cariño’ la cual se entrega como compromiso a las personas que fungirán como padrinos en algún sacramento.
Preparado a base de huevo, azúcar, almidón y harina, el marquesote en Tehuantepec, desde siempre ha servido como invitación para acompañar a las capitanas en los paseos y en toda festividad que implique un compromiso entre dos o más personas.
El recibir un marquesote como invitación, se convierte en un compromiso y se considera una falta de respeto el no asistir o no cumplir dicho compromiso.

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