Leyenda de cómo llegó el maíz a Zanatepec

Zanatepec que antes no se llamaba así pero que tampoco nadie recuerda cuál era su nombre fue el único pueblo que dio asilo al zanate cuando éste era perseguido por los dioses de un pueblo de más al sur.

Recuerdan algunos viejos que sus viejos les contaron que hace muchos años cuando aún el pueblo estaba en la parte alta de las montañas llegó una tarde un pájaro de brillante plumaje negro tan negro que al darle los rayos del sol sus alas parecían azules.

Este pájaro venía cansado y a su decir perseguido por tres seres que querían matarlo por haberse robado un grano para saciar su hambre El rey y el consejo de ancianos sin mucho pensarlo decidieron que al pájaro se le escondiera en el lugar donde se guardaban los tesoros del pueblo para esto comisionaron a los brujos quienes rápido llevaron al zanate a la cueva que era vigilada por el más viejo del pueblo.

El viejo tras oír la recomendación de los brujos llevó al zanate a lo más profundo del recinto y le pidió que no se moviera del lugar hasta que él se lo indicará
El zanate cansado y tembloroso como estaba aceptó aguardar en el lugar indicado No tenía mucho tiempo –según cuenta la historia- De que el zanate había sido internado en la cueva cuando por los aires hicieron su aparición tres seres gigantescos de aspecto imponente que por un momento hicieron dudar al rey y a los viejos si habían hecho bien escondiendo el pájaro.

Repuestos de la sorpresa fue el rey quien enfrentó a los visitantes y cuando estos dijeron ser dioses que perseguían a un pájaro que les había robado un grano sagrado los ancianos fueron los primeros en asegurar que tenían noticias del paso de esa ave por la parte norte del pueblo la parte que lleva y colinda con la tierra de los chontales más todavía se ofrecieron para organizar al pueblo y salir en persecución del ladrón inmediatamente y así lo hicieron.

Después de varios días de andar con los dioses de un lado para otro pero siempre cuidando de llevarlos en sentido contrario de donde se escondía el zanate, el rey y los viejos consideraron que era tiempo de regresar para esto fingieron cansancio y dijeron no poder seguirlos más.

Los dioses aceptaron la excusa y el rey y los viejos antes de regresar al pueblo indicaron a los dioses el camino que debían de seguir para llegar a la tierra de los chontales lugar en donde – según consideraron – el zanate debería de estar escondido.

*Tomado de la Revista “Guchachi reza”/Número 26/Marzo 1996/Paginas 24, 25, 26, 27

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