Un taller de barro tradicional, organizado por primera vez por Iberdrola México, reunió a cerca de 50 niñas, niños y jóvenes en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, quienes aprendieron a moldear piezas con motivos navideños que decorarán sus hogares y árboles.
La actividad tuvo como propósito enseñar a las nuevas generaciones el arte de la alfarería para dejar volar laimaginación y reconocer el valor de los oficios tradicionales del Istmo. Durante las sesiones, las personas asistentes – de entre 4y 16 años- elaboraron y decoraron figuras que fueron posteriormente presentadas en una exposición abierta a la comunidad.

Durante la muestra final de piezas, el profesor Israel Santiago Regalado, coordinador académico de la Facultad de Artes Plásticas y Visuales de la Universidad Autónoma Benito Juárez y responsable del taller, reconoció la participación activa de todos los participantes, y les entregó un certificado.
“Estamos comprometidos con el desarrollo comunitario a través del impulso a programas de educación, cuidado del medio ambiente e inclusión social. Creemos firmemente en el impacto que la creatividad tiene en el crecimiento personal y social, así como en su capacidad para fomentar la colaboración, la empatía y la diversidad”, dijo Michel Ruiz Rivez, del área de Gestión de Activos de Iberdrola México, durante la exposición de las figuras y la entrega de reconocimientos.

“Me parece formidable y muy oportuno para Juchitán poder llevar a cabo este tipo de actividades. En estos tiempos, considero que el arte y la cultura deben ser parte cotidiana en la vida de nuestras hijas e hijos, y creo que Iberdrola México realiza un gran trabajo al acercar este tipo de talleres a las comunidades”, compartió el profesor Regalado.

Durante el evento también estuvo presente la maestra Elvira Ramos Reyes, representante del Centro Cultural Jesús López Alvarado, y se reconoció a las madres y padres por impulsar a que sus hijas e hijos participen en actividades donde puedan desarrollar su creatividad.

“Me pareció muy bonito, me inspiró mucho en hacer otras cosas, pinté, hice un árbol de navidad que me gustó mucho. Volvería a vivir esta experiencia”, dijo Estela Corres, participante de 11 años.

La promoción de actividades educativas, recreativas, culturales fortalecen la sana convivencia de las comunidades donde opera la compañía, además de contribuir a preservar tradiciones que dan identidad a la región, como la alfarería tradicional.

