La karateca de Ciudad Ixtepec, Oaxaca, pasó de buscar una cinta por su color favorito a ganar tres medallas panamericanas y hoy forma a mujeres en defensa personal.
La redacción
Ciudad Ixtepec, Oaxaca.- A los 12 años Xhunashi Guadalupe Caballero Santiago no pensaba en selecciones nacionales ni en podios internacionales.
Era una niña con mucha energía y una profesora le sugirió a su madre que la inscribiera a un deporte para canalizarla. Así llegó al karate.
Su primera motivación no fue una medalla. Quería una cinta azul porque era su color favorito. Después el objetivo creció: una chamarra de la selección de Oaxaca. Hasta que vio una que decía México y ahí entendió hasta dónde podía llegar.
El camino no fue sencillo. Su familia hizo sacrificios para que pudiera viajar a competir y en el ámbito laboral enfrentó la realidad de muchos atletas mexicanos: la dificultad de mantener un empleo cuando debe ausentarse constantemente para representar al país. Ella misma ha contado que perdió un trabajo por los permisos que requería.
Aun con esos obstáculos, se convirtió en referente del karate mexicano.
Xhunashi es tres veces medallista panamericana: plata en Guadalajara 2011, plata en Toronto 2015 y bronce en Lima 2019. También obtuvo plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014 y, en un nuevo ciclo en la división de -61 kilogramos, regresó a una final en San Salvador 2023 donde se colgó otra plata.
El ciclo olímpico también marcó su carrera. Con el ingreso del karate al programa de Tokio 2020, buscó la clasificación, entrenó incluso durante la pandemia y participó en el proceso clasificatorio, aunque el boleto no se concretó.
Lejos de cerrar su historia, ese capítulo abrió otro. Xhunashi decidió que su experiencia podía servir para formar a otros.
Actualmente es instructora certificada del programa internacional Guardian Girls Karate, vinculado a la Federación Mundial de Karate. En México ha encabezado capacitaciones de defensa personal para mujeres y en 2026 participó al frente del desarrollo continental del programa en América.
De aquella niña que entró al dojo por una cinta azul a la deportista que llevó el nombre de México por el continente y hoy enseña a protegerse y a formar nuevas generaciones.
