Nueve personas recibieron sentencias de hasta 165 años por secuestros cometidos en 2015, incluido el de la actriz mexicana.
La redacción
A más de 11 años del secuestro de la actriz Irán Castillo, nueve personas fueron condenadas a penas de hasta 165 años de prisión por delitos relacionados con la privación ilegal de la libertad de varias víctimas.
La Fiscalía General de la República (FGR), informó que las sentencias se obtuvieron tras acreditar delitos de delincuencia organizada, secuestro agravado, delitos contra la salud y posesión de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.
De acuerdo con las investigaciones, la organización operaba en el entonces Distrito Federal, hoy Ciudad de México, así como en Nezahualcóyotl y Chalco, Estado de México.
Entre marzo y mayo de 2015, sus integrantes habrían secuestrado a varias personas, entre ellas la actriz.
Las condenas más altas fueron para Cristian “N” y Edgar “N”, quienes recibieron 165 años de cárcel y una multa de 863 mil 742 pesos por hechos relacionados con tres víctimas.
Jaime “N” y Adriana “N” fueron sentenciados a 161 años de prisión y al pago de 846 mil 672 pesos, también por delitos que involucraron a tres víctimas.
En tanto, Bernardo “N” y Ángel “N” recibieron 111 años de cárcel y multas de 573 mil 552 pesos por hechos relacionados con dos víctimas.
Jorge “N” y Carlos “N” fueron condenados a 61 años de prisión y al pago de 300 mil 432 pesos por hechos que involucraron a una víctima.
Finalmente, Rosario “N” recibió 57 años de cárcel y una multa de 283 mil 362 pesos por delitos relacionados con dos víctimas.
Según la FGR, los integrantes de la organización fueron detenidos en mayo de 2015 y posteriormente enfrentaron un proceso penal.
El comunicado de la Fiscalía indica que los hombres cumplirán sus condenas en el Centro Federal de Readaptación Social número 4, en Nayarit, mientras que las mujeres serán trasladadas al centro penitenciario federal número 16, en Morelos.
El secuestro de Irán
El secuestro de Irán Castillo ocurrió en mayo de 2015, al sur de la Ciudad de México, cuando regresaba de una función de teatro.
Sus captores la mantuvieron privada de la libertad durante aproximadamente 72 horas y exigieron dinero a su familia para liberarla.
Según las investigaciones, el grupo presuntamente provocaba choques por detrás para obligar a los conductores a detenerse.
Cuando las víctimas bajaban de sus vehículos, los delincuentes las amagaban con armas y las secuestraban.
Años después se conoció que la cantante Gloria Trevi y su esposo, Armando Gómez, habrían intervenido para ayudar a reunir el dinero del rescate.
Tras recuperar su libertad, Castillo habló públicamente sobre las secuelas emocionales que le dejó la experiencia y contó que llegó a experimentar el síndrome de Estocolmo.
