*SIGNIFICABA LA ESPERANZA DE MEJORES CONDICIONES DE VIDA DE LOS PUEBLOS DEL ISTMO: AFIRMA VICTOR TERAN EN ENTREVISTA REALIZADA EN EL 2006 Y QUE AHORA PUBLICAMOS POR SU ROTUNDA VIGENCIA.
PREGUNTA: Maestro Víctor Terán, ¿Cuál es su visión de la COCEI presente?
Víctor Terán (V.T.): como estructura organizativa, fragmentada, sin indicios ni posibilidad de reconstituirse para bien. Los líderes, todos sin excepción, se pervirtieron, se prostituyeron; no lograron mantener con dignidad el enorme fardo que la sociedad les confió: democratizar los espacios públicos; adecentar la administración de los recursos; y, ejercer la justicia con equidad, sin distingos partidistas. La ambición los cegó, no lograron mantenerse incólumes ante los cantos de sirena del dinero. Y en los últimos seis años terminaron por enlodar su nombre y el nombre de la COCEI. José Murat, quien por cierto pasará a la historia de Oaxaca como el gran corruptor, el gobernador vicioso y enemigo acérrimo de Juchitán, a través del dinero logró controlar y manipular a los dirigentes de la COCEI. Hasta Héctor Sánchez, el político más lúcido y tenaz de la izquierda en el Istmo, terminó entregándose a Murat, ¿por cuánto? Y negándole a Oaxaca la oportunidad de experimentar nuevos aires.
Y en cuanto a la ideología de la COCEI, ésa se mantiene vigente, y es espíritu y fuerza que hincha los corazones de los humildes de la región y los llena de esperanzas por lograr una sociedad más justa, equitativa y democrática; una sociedad donde todos vivamos en condiciones de bienestar social y económica, es decir, en condiciones de dignidad humana. Acuérdate que la bandera política e ideológica que la COCEI comenzó a enarbolar hace treinta años, no es más que la bandera de Che Gorio Melende, Binu Gada, Che Gome, Adolfo C. Gurrión y otros mártires juchitecos más recientes, que es el respeto a la dignidad y a los derechos a la autodeterminación de los pueblos del Istmo. Y las mezquindades de los poderosos, la discriminación y la imposición de autoridades siguen golpeando y lastimando a nuestros pueblos, por lo que las demandas originarias de la COCEI siguen existiendo, y. mientras existan, los pueblos zapotecas, huaves, mixes y zoques del Istmo, seguirán buscando alternativas de lucha para eliminarlas. ¿Con quienes? Quién sabe, de lo que estoy seguro es que con los dirigentes políticos actuales de la COCEI, ya no, nadie a estas alturas les tiene confianza, excepto sus grupos de crédito, personas que siguen con ellos no por convicción ideológica sino por interés y necesidad.
Pregunta: Sin embargo, Maestro Terán, la COCEI volvió a ganar el municipio juchiteco con el Dr. Alberto Reyna.
V.T.: Si, no lo olvido. Y este triunfo se da por la administración fatal y estúpida de Héctor Matus, y porque la Ley Electoral en el Estado, que hoy por hoy atraviesa por un descrédito total, es totalmente anacrónica, obsoleta, que no permite a la sociedad civil proponer fuera de los partidos un candidato decente y convincente. ¿Qué democracia es esta que vivimos en Oaxaca, en México, cuando el municipio juchiteco será gobernado por un partido que ganó las elecciones con ¼ parte de los electores del padrón?
Pregunta: Entonces, desde su punto de vista, ¿la COCEI ya no tiene futuro?
V.T.: La COCEI revolucionaria, la COCEI que significaba la esperanza de mejores condiciones de vida de los pueblos del Istmo, murió desde hace diez años. Hoy los políticos vivales y sinvergüenzas se enriquecen de sus cenizas. Es tiempo, por respeto a la memoria de sus muertos, que la dejen descansar en paz. Los nuevos políticos, los istmeños de corazón limpio, los jóvenes rebeldes e indómitos tienen la obligación de crear nuevas alternativas si no quieren que nuestra cultura y nuestra vida terminen siendo devoradas por la vorágine neoliberal, terminen siendo destruidas junto con nosotros. Debemos abrir nuevos caminos, echar mano de la imaginación para construir la sociedad que soñamos, y una alternativa es la luz que proviene de los hermanos zapatistas de Chiapas. Bueno, esta es mi visión de las cosas, y cada cual tiene su propia versión de los acontecimientos, y todas las opiniones son respetables y valiosas para mí.
